Vivir en el rural tiene muchas ventajas. Difíciles de enumerar. Pero entre todas ellas, destaca la posibilidad de hacer real eso de “saber lo que comemos”. En nuestro caso, contamos con un huerto propio del que provienen buena parte de los ingredientes con los que elaboramos nuestros platos.

Así, ensaladas, platos de cuchara, lacón con grelos o cocidos incorporan en su elaboración verduras, hortalizas y legumbres que cuidamos durante todo el año para recoger en el momento justo. ¡Dicen quienes los han probados que el sabor no deja lugar a dudas!