Mazapanes, polvorones, turrón, marisco, pescado, carne… el número de invitados a las mesas de estas fechas es grande. Por eso, no será de extrañar que tras la cena de Nochebuena y la comida de Navidad o la celebración de Fin de Año y Año Nuevo, nuestro estómago nos pida encarecidamente algo menos contundente. Por este motivo, desde nuestro restaurante de A Estrada -donde podéis desayunar, comer, merendar o cenar- queremos proponeros dos alternativas. Son dos diferentes pero podrían ser primas o incluso hermanas porque en su genética comparten un componente común: las espinacas.

Además, estas dos recetas son fáciles de elaborar, rápidas, sabrosas y sanas. ¿Os apetece conocerlas? ¡Os las presentamos! Una lleva por nombre tortilla y por apellidos de espinacas. Se trata, como podéis imaginar, de una tortilla de patatas -la española, la de siempre- aderezada por el sabor de la espinaca, previamente cocida. ¡Está para chuparse los dedos!
En segundo lugar, si sois más de potaje que de tortilla, la «oveja blanca» de esta familia será para vosotros el revuelto de garbanzos con espinacas y huevo. La preparación es muy sencilla: solo necesitáis cocer el garbanzo, las espinacas y el huevo y ¡a remover!
¡Cómo véis, las espinacas resultan muy versátiles y «casan» con muchos otros ingredientes! ¿Os contamos un secreto? En estas elaboraciones, ¡a los más pequeños les encantan!
Y a vosotros, ¿cuál os ha gustado más?
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